Tiempo de lectura: 8 min

¿Cómo construir un amor sano?

Un amor sano no se consigue… se construye“.

Escrito por:
Rafaella Proaño | Psicóloga Clínica

Tiempo de lectura: 8 min

¿Cómo construir un amor sano?

Un amor sano no se consigue… se construye“.

Escrito por:
Rafaella Proaño | Psicóloga Clínica

En este artículo encontrarás

  1. Los 5 pilares de una relación sana en la pareja.
  2. La diferencia entre el amor y el apego.
  3. Herramientas para una comunicación efectiva.
  4. Preguntas que podrán ayudarte a evaluar cómo se encuentra actualmente tu relación.

¿Lo que tengo con mi pareja es amor o es apego? ¿Cómo comunicarnos sanamente? ¿Elegí a mi pareja desde el lugar correcto? ¿Funcionamos como un equipo?

Las relaciones de pareja funcionan como las patas de una mesa, cuando una de estas está rota, empieza a tambalear y es difícil de sostener.

Te acompaño a identificar los pilares de una relación sana en la pareja, más allá de lo obvio.

5 PILARES DE UNA RELACIÓN SANA

5 PILARES DE UNA RELACIÓN SANA

1. AMOR: evidente, pero no lo es.

1. AMOR: evidente, pero no lo es.

Muchos confundimos el amor con otros sentimientos que no se parecen en lo absoluto. Lo confundimos con apego, cariño o incluso hasta con costumbre.

Entonces ¿cuál es la diferencia?

El amor se basa en la libertad de ser y dejar ser.  La pareja te anima a ser tú mismo, a crecer, a confiar en ti, en tus capacidades, y te empuja a cumplir con tus metas y tus sueños. El amor favorece el crecimiento mutuo.

El apego en cambio se sustenta de la creencia de que es el vínculo con la pareja lo que va completarte. Esta sensación de que necesitas del otro para construir una vida que realmente te haga feliz.

En el apego hay dependencia. Por eso, a pesar de que logres reconocer que no es una relación que te hace bien, te aferras a ella. Sientes que no puedes salir.

Si el amor hablara diría: “te quiero y quiero hacerte feliz. Si eso me incluye a mí, me encantaría, pero si no, aunque me duela sé que puedo hacer una vida sin ti”.

El apego en cambio diría: “Te quiero y quiero que me hagas feliz”. Este genera resentimiento y sensación de traición basados en la creencia de que el otro tiene la obligación de ocuparse de tu felicidad.

Lo que tienes en este momento con tu pareja o lo que tuviste en una anterior relación, ¿se parece a la primera definición de amor o se parece más a la segunda de apego?

Lo que tienes en este momento con tu pareja o lo que tuviste en una anterior relación, ¿se parece a la primera definición de amor o se parece más a la segunda de apego?

2. LA ACEPTACIÓN: la raíz de la mayoría de los problemas en pareja…

2. LA ACEPTACIÓN: la raíz de la mayoría de los problemas en pareja…

a. No somos capaces de aceptar al otro como es.
b. No logramos reconocer donde sí está su amor.

Un paciente me decía “Rafa es que te juro que siento que no le importo, mi esposo es cero cariñoso, no es detallista, me hace sentir como que no existiera”.

El esposo de esta paciente me decía “Rafa no entiendo… ¿cómo que no le importo? Siempre que tiene un problema le escucho, me gusta hacerle el desayuno en las mañanas, hago un montón de cosas de la casa. ¿Qué más tengo que hacer para que sienta que le quiero, y que me importa?”.

Lo importante es saber reconocer la forma en la que tu pareja tiene de dar y recibir amor, y es tu responsabilidad aprender a identificar la forma que tiene de demostrarte que te quiere.

Al mismo tiempo, es fundamental aceptar a la pareja por quien es, por cómo es. Finalmente, si la escogiste en un inicio, lo más sensato es pensar que la escogiste porque te gustaba cómo era, y te hacía sentido la forma que tenía de demostrarte que te quería… NO porque querías que cambie. Recuerda que escogemos a nuestras parejas por una razón.

Las bases de una relación empiezan a construirse desde el momento en el que estamos conociendo a esa persona.

La etapa del enamoramiento no es el momento ideal para elegirlo. En esta etapa estamos inundados de oxitocina y dopamina, endorfinas que no nos permiten ver claramente la realidad. Eso hace que idealicemos al otro. Para poder escogerlo conscientemente necesitamos conocerlo lo suficiente, con su luz y con su sombra, con sus virtudes y sus defectos. Una vez lo hayas visto como un todo, puedes definir si lo aceptas y lo eliges. Es ahí, cuando ese enamoramiento inicial, se convierte en amor.

Tómate el tiempo que necesites para definir si es quien realmente quieres que te acompañe en el camino.

¿Tu relación se basa en una visión realista del otro, o en una proyección ideal de lo que te hubiera gustado que sea?

¿Tu relación se basa en una visión realista del otro, o en una proyección ideal de lo que te hubiera gustado que sea?

3. SER: amantes, socios y confidentes.

3. SER: amantes, socios y confidentes.

Ser Amantes: es sentirte atraído hacia tu pareja, que te guste físicamente, que admires su forma de ser, y su personalidad. Implica tener una vida sexual satisfactoria que les funcione a ambos.

La sexualidad es un componente fundamental en una relación. Si esta no es satisfactoria, esa persona pasa a ser tu roommate, no tu pareja.

Ser Confidentes: es sentir conexión y cercanía mutua. Es verle a tu pareja como a tu mejor amigo. Sentir que te escucha, te valida y le da un lugar importante a lo que piensas, y necesitas. La pareja se convierte en esa primera persona a la que acudes en busca de seguridad y apoyo en momentos complicados o importantes de tu vida.

Ser Socios: la pareja debe funcionar como si fueran dos socios que deciden construir y manejar una empresa juntos. Esa empresa es su relación. Ambos tienen la misma responsabilidad frente al mantenimiento de los problemas o la resolución de conflictos. Para que la empresa funcione, deben establecer claramente los acuerdos desde donde se va a sostener el vínculo.

Te dejo algunas preguntas que les pueden ayudar a definirlos:

¿Cuáles son los valores desde los que sostienen su relación?, ¿Qué significa para ti una infidelidad? ¿Tienen una idea parecida de cómo quieren vivir su vida?, ¿Cómo se ven de aquí a 5 años?, ¿Qué es importante que yo haga para que él/ella se sienta cómodo y seguro con lo que tenemos?

4. COMUNICACIÓN: obvio, pero ¿sabemos hacerlo asertivamente?

4. COMUNICACIÓN: obvio, pero ¿sabemos hacerlo asertivamente?

En general, cuando algo nos molesta, tendemos a expresarlo desde el lugar incorrecto, desde el “tú”.

Ejemplo:

“Es que tú eres un desorganizado”, “Es que tú eres una desconsiderada”, “Es que tú eres demasiado sensible”.

Es que tú, es que tú, es que tú…

Ejemplo:

“Es que tú eres un desorganizado”, “Es que tú eres una desconsiderada”, “Es que tú eres demasiado sensible”.
Es que tú, es que tú, es que tú…

Cuando hablamos desde el “tú”, hablamos desde el reclamo, y cuando hablamos desde el reclamo, atacamos. Como consecuencia, la otra persona no querrá escucharnos sino defenderse y atacar de vuelta.

Lo importante es aprender a comunicar desde el “yo”. Hablar de ti, y de lo que realmente sientes y necesitas frente a esa situación. Solo así, el otro es capaz de escucharte, de entenderte y se abre paso para que en conjunto, puedan llegar a acuerdos.

Cambia el:
“Es que tú eres un desorganizado” —> Por:

Me siento frustrada cuando veo tu ropa tirada en el suelo porque para mí es importante el orden. Me gustaría que la próxima vez puedas acordarte de dejar tu pijama en su lugar.

Fíjate como todo cambia.

¿Qué tipo de comunicación sostienes con tu pareja?, ¿es una comunicación desde el reclamo? desde el tu, ¿o es una comunicación desde el respeto? desde el yo.

¿Qué tipo de comunicación sostienes con tu pareja?, ¿es una comunicación desde el reclamo? desde el tú, ¿o es una comunicación desde el respeto? desde el yo.

5. ESPACIOS: ¿Cuánta energía y tiempo le entrego a mi relación?

5. ESPACIOS: ¿Cuánta energía y tiempo le entrego a mi relación?

Las relaciones que no funcionan se ven así:

  1. el espacio de relación es casi nulo.
  2. hay demasiado espacio para la relación.

Espacio de relación casi nulo:

  • Se le entrega poco espacio a la pareja.
  • Mantienen una vida completamente independiente.
  • No comparten tiempo de calidad.
  • Se van alejando de a poco.

Mucho espacio para la relación:

  • Se produce una especie de simbiosis: ambos se fusionan como si se volvieran uno.
  • Le entregan poco tiempo a sus hobbies, a sus intereses, a su vida social.
  • Se olvidan de su individualidad.
  • Pasan a entregarle la mayoría del tiempo y energía a la relación.

¿Qué es lo ideal?

Dedicar tiempo a la individualidad y a la pareja, en partes iguales. Es decir, entregarle al otro la libertad para tener espacios por fuera de la relación, y seguir alimentándose mutuamente a través de los espacios que tienen para compartir.

Recuerda que:
Nadie tiene una relación perfecta…

Se trata de trabajar en equipo para que los pilares que sostienen el vínculo se mantengan firmes, y juntos puedan fortalecer el vínculo.

Ahora evalúa cada una de tus respuestas y pregúntate: ¿cómo están las patitas de esa mesa sobre la que se sostienen? ¿qué patitas necesitan trabajarse más? ¿cómo puedo hacer para hacer que X cosa funcione mejor?

Ahora evalúa cada una de tus respuestas y pregúntate: ¿cómo están las patitas de esa mesa sobre la que se sostienen? ¿qué patitas necesitan trabajarse más? ¿cómo puedo hacer para hacer que X cosa funcione mejor?

Si llegaste a la conclusión de que uno o varios pilares de tu relación no están funcionando, mi recomendación es que puedan empezar un espacio de terapia de pareja que les brinde mayor perspectiva y herramientas.

¡Esta información es mega valiosa! ¡Ayúdame a que llegue a más personas!

En este artículo encontrarás

  1. Los 5 pilares de una relación sana en la pareja.
  2. La diferencia entre el amor y el apego.
  3. Herramientas para una comunicación efectiva.
  4. Preguntas que podrán ayudarte a evaluar cómo se encuentra actualmente tu relación.